Uso de la terapia de alta velocidad para reversión de neumotórax: Reporte de caso

Marcos Cesar Ramos Mello · Luciana Dalla Torres · Alessandra Cristina Marques dos Santos · Heloisa Maria Khader · Juliana Pacheco 

Vapotherm no practica la medicina ni proporciona servicios o consejos médicos. La terapia de alta velocidad de Vapotherm es una herramienta para tratar la dificultad respiratoria. Aunque los resultados individuales pueden variar, Vapotherm cree que este estudio de caso es un ejemplo del beneficio clínico que la terapia de alta velocidad de Vapotherm puede tener en un entorno de UCI pediátrico.

Introducción

El neumotórax, o la presencia de aire en la cavidad pleural, es una condición frecuente en la práctica clínica. Los estándares de conducta para el tratamiento de neumotórax dependen de las condiciones clínicas del paciente y de la magnitud del neumotórax. Cuando se utiliza la terapia de alta velocidad, el gas fresco pasa a ocupar rápidamente la cavidad nasal y la faringe, eliminando el gas rico en CO2 del espacio muerto de la nasofaringe a través del sistema «abierto». (Figura A)

Figura A

Por tanto, se cree que hay un aumento en la velocidad de absorción del neumotórax, al disminuir la presión alveolar de nitrógeno, lo que fuerza pasivamente la absorción de aire desde la cavidad pleural hacia los alvéolos.

Objetivo

El objetivo de este estudio fue describir la experiencia inicial en el uso de la terapia de alta velocidad como soporte alternativo en la reversión del neumotórax.

Reporte de caso

Presentamos el caso de un paciente varón de 2 meses de edad, con peso de 5,0 kg, estatura de 55 cm, que fue intervenido quirúrgicamente para la corrección total de tetralogía de Fallot con monocúspide número 8, ligadura del canal arterial y agrandamiento de la arteria pulmonar izquierda. Ingresó en la UCI desde el quirófano, sin complicaciones en el procedimiento quirúrgico, con tiempo bcp de 155 minutos, y recibió Adrenalina 0,1 Primacor 0,5, con sedación. Examen físico: Estado general regular, hipocoloreado, en ventilación mecánica, sin fiebre. Auscultación pulmonar sin ruido adventicio. 

Fue extubado en el 1er periodo postoperatorio sin complicaciones; se le colocó mascarilla de oxigenoterapia con 5 L/min sin signos de dificultad respiratoria; se suspendió adrenalina y se liberó dieta. Examen físico: FC 162, saturación de O2 de 95%, PA 70/42 (52), hipocoloreado, hidratado, afebril, abdomen plano, flácido, pulsos llenos y simétricos. 

Figura B: Radiografía simple de tórax anteroposterior realizada en la cama (decúbito supino) que muestra separación de líneas pleurales por banda hipertransparente sin trama vascular a la derecha, sin desviación de mediastino y tráquea.

Paciente en el 2do periodo postoperatorio; después de retirar el drenaje pleural derecho, se realizó una radiografía simple de tórax que mostró neumotórax moderado en el lado derecho (Figura B), permaneciendo el paciente sin signos de inestabilidad hemodinámica. Optamos por iniciar terapia de alta velocidad con el dispositivo Precision Flow® (Vapotherm Inc., Exeter, New Hampshire, Estados Unidos) y se ajustaron los siguientes parámetros iniciales: FiO2 de 100%, Flujo de 10 L/min y temperatura de 36 °C. Examen físico: El paciente continúa hipocolorado, hidratado, afebril, activo y reactivo, auscultación pulmonar con disminución de sonidos bilaterales + hacia la derecha, abdomen plano, pulsos flácidos, llenos y simétricos. 

A las 18 horas del inicio de la terapia de alta velocidad, se realiza una nueva radiografía simple de tórax que muestra la resolución total del neumotórax (Figura C). Se inició el retiro gradual de la terapia de alta velocidad; el niño no presenta signos de dificultad respiratoria; 95% de saturación de O2 ; se suspende la terapia de alta velocidad. 

Figura C: La radiografía de tórax anteroposterior simple realizada en la cama (posición supina) muestra resolución de la hipertransparencia pulmonar a la derecha, permaneciendo sin desviación del mediastino y tráquea. 

Resultados

En el caso aquí reportado, el paciente se benefició del uso de la terapia de alta velocidad, ya que se obtuvo resolución del neumotórax además de la mejoría de la auscultación pulmonar en menos de 24 horas tras el inicio del tratamiento, manteniéndose con buen patrón respiratorio, hemodinámicamente estable y con buena tolerabilidad de la terapia, especialmente cuando se trata de un paciente en el período postoperatorio de una cirugía de cardiopatía congénita.

Conclusión

La terapia de alta velocidad pareció ser eficaz y segura, y presentó buena tolerancia para el paciente, lo que sugiere que es un posible adyuvante en el manejo del tratamiento para la reversión del neumotórax.